VENDEDOR DE EMBUTIDO
Esta escultura representa a los vendedores locales de embutido, que durante muchos años se iban con sus típicos capazos de esparto a vender nuestros tradicionales embutidos y sobrasadas a Valencia.
Esta escena costumbrista era habitual encontrarla en la entrada del pueblo, dónde muchos esperaban la llegada del autobús para dirigirse a Valencia a vender los afamados embutidos que eran repartidos casa por casa. Al finalizar la jornada laboral volvían al pueblo con el capazo vacío, símbolo del éxito de los embutidos en la capital del Turia.
Y la pista para encontrar la próxima obra es:
Un paisaje de rojo y naranja, el sol azota inmisericorde la vegetación mientras, oculto, el lobo acecha.
