ESENCIA
Cultura, tradición, arte, montaña y mucho más es lo que nos muestra este mural de unos 90m2 que da la bienvenida a todo aquel que llega a Senija desde la zona más costera de la comarca.
Como su título indica, la obra plasma la esencia del pueblo en diferentes escenas separadas por enormes troncos de vid, cultivo estrella en la zona, cuyas hojas y raíces nos ayudan a enmarcar cada escena por separado.
Podemos ver en una escena la tradición, la plaza y una “festera” como un guiño a las fiestas patronales; la escena siguiente es un homenaje a la gastronomía, en la cual reina la tradicional “pilota de putxero” acompañada por unas ricas cocas en las cuales no faltan ingredientes tan senijeros como el embutido, entre otros; finalizando con escenas más tradicionales, encontramos un riurau, construcción típica de la zona dedicada al trabajo de secado de la uva en su proceso de transformación en pasas.
Las siguientes escenas ponen en valor atractivos más paisajísticos y también innovadores: La penúltima escena combina dos enclaves de gran importancia en el paisaje de Senija, estos son la cruz y la “cova de la garganta”, con un evento deportivo que se celebra en la localidad, la carrera de montaña “El camí dels bandolers”; y, finalmente, una gran mano con un pincel llena de color la última escena, homenaje al museo al aire libre en el que se ha convertido el pueblo.
Y la pista para encontrar la próxima obra es:
Sus alas abiertas, entre naranjas y dorados, te esperan a la vuelta de la esquina.
